Esta es la primera anécdota que cuento en mi blog, sobre mi experiencia en el extranjero. Comencé mis clases este semestre, estaré acompañando al grupo de estudiantes extranjeros en sus clases. La universidad nos da la opción de clases gratuitas a los familiares de los profesores que trabajan aquí.
Introducción
Comenzamos en septiembre (2017), me metí a clases de Chino para poder comunicarnos con las personas porque donde vivimos es un “pequeño pueblito” a las afueras de la ciudad de Zhuhai, aquí las personas no hablan inglés, solo Chino mandarín y cantonés, así que había oportunidad de practicarlo.
Tenía clases 4 días a la semana, por las tardes, así que por las mañanas me dedicaba a estudiar o arreglar nuestra casa porque teníamos poco de haber llegado, iba a hacer compras o limpiaba.
El día en que todo ocurrió
Uno de los días estaba trabajando en internet, apenas habíamos instalado la herramienta (prohibida) que nos permite consultar las páginas de google, facebook etc. Tenía que terminar un trabajo, pero ya tenía que irme a mis clases de Chino en la universidad. Así que deje mi computadora “trabajando” mientras yo me iba. Ese día tenía muchas cosas en la cabeza, estudiar chino, la verdad que te “explota” la cabeza, con los tonos y las palabras que suenan diferente a lo que estamos acostumbrados. Regresé de prisa porque necesitaba terminar mi trabajo para enviarlo a México y con eso de los cambios de horario, la verdad que te descontrola, cuando llego a mi edificio subí a mi piso el 813 y cuando intento abrir mi puerta, ¡no pude!, estaba cerrada. Esto me extrañó mucho porque no podía abrir la puerta, estaba “cerrada por dentro”.
- ¿Qué raro? Pensé, he intenté abrir de nuevo la puerta, entonces fue cuando un chinito del otro lado empezó a hablarme en Chino.
Yo me asusté mucho, porque había una persona “extraña” dentro de mi casa, entonces empecé a decirle que si me abría la puerta (en inglés) y él me contestaba en Chino, entonces intentaba yo abrir con la llave y nada, le pedía que me abriera la puerta y que no entendía chino.
Estuve ahí como 15 minutos, pero no me abría, yo veía en el pasillo el cartel del número 813 que es el de mi departamento, he intentaba decirle que me abriera.
Bueno, con decirles que comencé a pensar cosas como:
- Ya se metieron a mi departamento, tengo facebook abierto, deben estar viendo que estoy usando los que está prohibido (VPN) y me empecé a angustiar porque no me abría la puerta el Chinito, solo me gritaba en chino y yo le gritaba en inglés.
Total, en eso veo que el elevador viene bajando y decidí picar el botón para que parara en el piso y pedir ayuda. Cuando se abren las puertas había un chico joven y le pregunté si hablaba inglés, me dijo que solo hablaba un poco, entonces le platiqué lo que me paso.
Él me vio extrañado y me dijo, ven, yo le dije, no por favor habla con él, dile que se salga de mi casa, pero el chico me dice, ven, entonces me subí al elevador y me dice, ves estos teléfonos, puedes llamar aquí y la policía vendrá a ayudarte, también puedes ir a la oficina de la comunidad que está en el edificio 5 para que les expliques tu caso y ellos puedan ir contigo a tu departamento para hablar con la persona que está dentro.
Entonces le dije al chico que muchas gracias, que iba inmediatamente a hablar a la oficina. Él bajó al sótano y yo bajé en el 1er piso para salir en busca de la oficina, cuando salgo corriendo buscando el edificio número 5 veo a mi derecha un edificio más, entonces me extrañó mucho porque mi edificio es el último de la comunidad, a su derecha ya se encuentra la salida a la calle, entonces dejé de correr y fui a asomarme ¿qué edificio era? Porque no recordaba uno ahí y cuando voy viendo era MI EDIFICIO (jajajajaja)
Subí rápido, intenté abrir mi puerta y abrió, mi compu seguía ahí trabajando, con facebook y google abiertos, no había nadie en mi casa, ahí caí en cuenta que estaba intentando meterme a una casa que no era mía.
Seguro el Chinito pasó mucho miedo y yo también me asusté la verdad. Cuando Daniel llegó por la tarde, le platique mi experiencia, me pregunto con una sonrisa ¿Ya fuiste a pedirle perdón al chinito por el susto que le metiste? Le dije que no, que me daba pena.
Al final del día terminamos riéndonos de esta experiencia vivida en el extranjero y decidí escribirla para compartirla porque son cosas que suelen pasarte cuando llegas a vivir a un lugar completamente nuevo.
Y a ti ¿Te ha pasado alguna experiencia así viviendo en el extranjero? ¡Cuéntame en los comentarios!



