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9 Enseñanzas de la pandemia en China

Han pasado ya algunos años desde que la pandemia terminó para el resto del mundo pero en China este 8 de enero cumplimos apenas 1 año de «salir» de esta situación al «abrirnos» al resto del mundo ¿Increíble no?. Aunque nosotros (extranjeros) después de esta fecha ya se nos permitía cruzar a Macao y Hong Kong todavía se pedía un registro de códigos QR para poder entrar a China. Este control se quitó apenas el 1ero de noviembre del 2023 así que ya podemos decir que apenas tenemos 2 meses en los que estamos viviendo la vida «normal» otra vez. Tal vez ustedes ya ni recuerden la pandemia, pero vivir 3 años esta situación fue una prueba difícil de la que obtuvimosalgunas enseñanzas que me gustaría compartir con ustedes a manera de consejos, esperando que les puedan servir, así que toma la que necesites.

Pruebas PCR que hacíamos todos los días, el proceso era rápido, entrabas te hacían la prueba y salías.

Flexibilidad

Esta fue la enseñanza más grande que tuvimos, ser flexibles. En china existe una frase que dice 随机应变 (Suíjīyìngbiàn) el significado en español sería «Cambia el plan, cuando el plan cambia«. Esta frase se convirtió en la frase de estos años, porque no había espacio para poder tener estructurado tu día, aquí las cosas se hacían como iban surgiendo en el momento (todo un reto), aquí no se podía uno frustrar o molestar porque las cosas no salían como uno las había planeado, aquí la situación era flexibilidad total. Este proceso cuesta cuando estas acostumbrado a llevar una rutina, un calendario así que tuvimos que convertirnos en «maestro» de esta palabra, la vida durante la pandemia era un recordatorio constante de mantenernos flexibles a cualquier cosa que pudiera surgir.

Planear solo 3 días

Yo era de las personas que le gustaba tener un control en la agenda, saber lo que vas a hacer al menos en un lapso de 15 días, ya saben tener todo ordenado. Con la pandemia en China esto cambió, aquí la planeación de tanto tiempo no funcionaba, las cosas cambiaban tan rápido que lo que tenías planeado para tu día ya no podía hacerse porque había que salir «corriendo» para hacerte pruebas PCR cuando el mensaje de alerta te llegaba al celular o tener que ir a comprar comida por si te encerraban lo que podía llevarte tiempo y no cumplir con lo que habías organizado.

Por eso, comencé a planear solo 3 días de 5 días de la semana, por si tenía que salir tener tiempo para poder organizar mi semana. Le bajé el ritmo al trabajo porque teníamos que estar en «guardia» por cualquier cosa que pudiera presentarse.

Hacer esta práctica me ayudó a estresarme menos porque al principio cuando tienes todo tu horario completo y «algo sucede» tienes que mover esa tarea que debes realizar a otro día y esto me estresaba mucho porque veía como todo se iba acumulando y sin cumplir casi nada, así que dejar 2 días de colchón me permitía poder tener tiempo para acomodar esas tareas que se desplazaban. Porque la realidad es que la «vida sucede» hay cosas que se presentan de manera repentina que te impide realizar lo que tenías planeado y eso también debes contemplarlo en tu calendario de actividades. Dejar espacios en blanco o un día completo para poder acomodar lo que te faltó hacer en la semana es una práctica que sigo realizando hoy.

Siempre hay alguien que te alegra el día

Todos pasamos por momentos difíciles y sobre todo cuando el ambiente ya es de por sí «difícil». Durante la pandemia conocimos 2 tipos de personas que salieron a relucir claramente, un tipo de personas que por ignorancia, miedo o desprecio se comportan de una manera que con sus actitudes (sin hablar) te hacían sentir muy mal y que esto al ser constante te llegaban a «pegar emocionalmente» y el segundo tipo de personas que eran luz en la oscuridad.

El segundo tipo de personas son esas que te regalaban una sonrisa, que trataban de hablar contigo, se acercaban, que te hacían el día. Este tipo de personas eran pocas, pero eran el oasis que necesitábamos para continuar, estas personas sin saberlo nos ayudaban a recargar nuestras pilas y no poner mucha atención en las otras personas, era como si nos hicieran olvidar todo lo malo que teníamos guardado y era volver a empezar.

Aprendí en verdad, que una simple sonrisa tiene el poder de cambiarle la vida a otra persona. Así que por favor, sonríe más, quien sabe y puedas ayudar a alguien que esté pasando por una situación complicada y tu seas esa «luz» en su dificultad.

El distanciamiento que debíamos de tener a cualquier lugar público que íbamos

No lo dejes para «luego»

Estamos acostumbrados a pensar que podemos hacer las cosas «luego» o «mañana» y la realidad es que NO, no tenemos un luego, pasamos 3 años en la pandemia sin poder «movernos» libremente, estar siempre con el pendiente de si vamos a X lugar podemos quedarnos en cuarentena, o si viajamos a otro lugar que tengas que regresar pronto porque la ciudad puede cerrarse. Así que si eres de las personas que tienen un sueño como visitar París, ir a conocer las playas de Tailandia, pasear por las ruinas de Siam Reap, subir una montaña o correr un maratón, cualquier cosa que quieras hacer, ponle fecha y ¡HAZLO YA! ¿Qué no tienes dinero para llevarlo acabo? Haz un plan financiero, haz lo que tengas que hacer para poder hacerlo realidad.

NO LO DEJES PARA DESPÚES, tal vez no haya un «luego». Las cosas pueden cambiar rápido, así que por favor vuelve prioridad lo que quieres hacer, planea, guarda dinero para tu sueño y ve a vivirlo. Cuando no puedes hacer las cosas porque algo te lo impide, valoras mucho el poder hacer realidad lo que quieres hacer, ver o visitar y dejas de pensar en ese «para luego».

Estar siempre preparado

Algo que nos enseñó la pandemia era que uno siempre tiene que estar preparado para lo que pueda pasar, era tan rápido como cambiaban las cosas aquí que literalmente una amiga y yo comenzamos a «bromear» sobre llevar con nosotros una mochila (back pack) donde pudiéramos llevar una pijama, cargador del celular, comida, agua, jabón, cepillo de dientes, un shampoo, todo aquello que necesitas para poder vivir una cuarentena.

Porque podías salir de tu casa pero tal vez al regresar tu edificio o comunidad ya estaba bloqueada. Hubo historias de personas que bajaron a comprar comida con su pijama (si aquí es común bajar en pijama a las tiendas) y quedarte en la calle porque regresar a tu casa significa que estarías encerrado quien sabe por cuanto tiempo.

Así que uno siempre debe estar preparado, tener tu propio kit de emergencia, sé que suena exagerado pero después de que vives esta situación, no parece nada alocado. Nosotros llegamos a tener nuestro papales dentro de una maletita por si venían por nosotros y llevarnos a los cuarteles de cuarentenas, lo que hicimos fue tener todo junto, porque aquí no es que te «esperen» si vienen por ti, es para que salgas «rápido». Gracias a Dios nunca llegamos a esto, pero se que muchas personas si pasaron por esta situación, por eso tuvimos que mantenernos siempre preparados.

Tener un plan para cada escenario

Al principio era frustrante tener un plan y luego cambiarlo. Creo que muchas veces pasa que te haces una idea, imaginas lo que vas a hacer y al cancelar ese plan es normal que te molestes y frustres. Bueno aquí nos pasaba esta situación, imagina que plenas para ir a un lugar, empiezas a ver hoteles, lugares que visitar, haces tu plan y de repente en ese lugar se reportan casos y la ciudad se bloquea. Ya no puedes ir, entonces ¿Cuál era el siguiente plan? Visitar una ciudad más cercana, entonces hacías lo mismo, ver hoteles, lugares, haces tu plan y de repente, esa ciudad bloqueada por casos.

¿Cuál era el siguiente plan? Quedarnos en nuestra ciudad para visitar una plaza comercial y resulta que las cuadras a la redonda de la plaza tienen casos y no podemos ir por esa zona, entonces ¿Cuál era el siguiente plan? Juntarnos en casa de una amigo rezando que dentro de la comunidad no hubiera algún caso y nos dejaran encerrados.

Desde entonces, bromeábamos con tener un Plan A, Plan B, Plan C, Plan D y así hasta terminar el abecedario, porque básicamente debíamos tener varias opciones por si una no podía llevarse acabo.

Desde entonces siempre es mejor contemplar multiples escenarios de ¿Qué pasaría si…? porque es mejor estar bien preparado para así poder enfrentar cualquier situación.

La «oscuridad» no dura para siempre

A veces sentimos que estamos viviendo grandes dificultades, que estamos como en una «larga noche» y que no se ve el fin o la luz del día, parece que esto nunca termina. De hecho llegas a convencerte de que así será el resto del tiempo, pero ¿saben qué? Nada dura para siempre, al final siempre va a salir el sol, la noche se acabará, solo hay que ser paciente. No dejar que la situación se apropie de ti, saber que esto se acabará en algún momento debe motivarte para poder sobreponerte a cualquier situación. Pero a veces esto suele ser difícil cuando no ves la luz al final del tunnel, entonces, ¿Cómo puedes hacerlo? ayudándote del siguiente punto.

Encuentra a tus amigos de confianza

En la vida tienes muchos amigos, pero existen unos pocos que te conocen muy bien, saben quien eres y que son de esos amigos que hacen lo que sea por ti. Esos amigos que siempre van a buscar lo mejor para ti, en los que confías de una manera más cercana. Este tipo de amigos celebran tus éxitos y te acompañan cuando las cosas no van bien, esos amigos que te ven llorar.

Bueno estos amigos les muestras tu esencia y al estar en una situación difícil te saben escuchar y aconsejar, esos amigos son los que te ayudan cuando estas caminando por esa dificultad, si los tienes eres afortunado, si no tienes, ve y búscalos porque ellos son la clave para poder tener a alguien con quien hablar, alguien que te ayude, alguien que te escuche pero sobre todo que pueda aconsejarte, animarte y te ayude a ver las cosas desde otro punto de vista.

Aferrarte a «algo» más grande

Este punto no estaba segura de ponerlo pero al final creo que es importante platicarles lo que nos pasaba durante este tiempo. Había mucho pero mucho miedo del contagio del Covid 19 lo que hacía que incluso muchas personas optaran por auto-encerrarse para «protegerse» del virus y salir cuando este hubiera sido aniquilado. Pero la vida sigue, nosotros cada que podíamos salíamos ya sea para hacer compras o simplemente salir a caminar. Las personas nos preguntaban si no teníamos miedo de contagiarnos, y claro que teníamos miedo pero no dejábamos que este «controlara» nuestra vida.

Este era un choque fuerte para algunos chinos porque no comprendían porque teníamos miedo de contagiarnos pero al mismo tiempo teníamos una «seguridad» que nos permitía continuar con nuestras vidas. Algunos llegaron a preguntarnos ¿Cómo lo hacíamos?

Momentos difíciles

En los momentos difíciles de la vida, a menudo buscamos algo que nos dé seguridad y nos guíe a través de la incertidumbre. Cuando vives una situación muy complicada, se convierte en un reto poder mantenerte sin que el miedo te controle y te haga perder la cabeza en esos momentos.

Puedo decir que aferrarse a «algo» más grande que nosotros mismos puede ser la clave para superar y sobre llevar más fácil las adversidades. Algunos lo encuentran en la conexión con el universo o la energía positiva que nos rodea, ahora es común hablar de que el universo o la energía positiva este con nosotros, pero puedo decirles por experiencia que cuando esa «energía positiva» no se encuentra a tu alrededor cuando el mismo ambiente se vuelve difícil, aferrarse a esta idea de energías y el universo no es suficiente, esto se queda corto porque no hay nada que te sostenga al menos para mi.

Por esta razón, en mi caso yo digo que hay que subir un nivel más, un escalón más para confiar en algo todavía más grande, algo que va más allá de nuestro entendimiento y limitaciones pero siempre esta presente siendo una fuente de fortaleza. Reconocer que hay algo más grande que tú mismo te ayuda a tener calma y esperanza en medio de la tormenta, parece una frase trillada pero es la verdad, sobre todo cuando vives este tipo de situaciones, cuando no tienes algo en que poner tu esperanza te pierdes en el miedo.

Por eso creo que en esos tiempos desafiantes en los que llegamos a vivir, encontrar esa conexión con lo trascendental puede ser la diferencia, puede ser el ancla que nos impide perdernos en el miedo y nos ayuda a afrontar las dificultades con serenidad.

Conclusión

La vida siempre nos dará situaciones complicadas, habrá momentos difíciles pero lo más importante creo que son las enseñanzas que podamos obtener de esta experiencia, estas enseñanzas que luego pueden convertirse en consejos para alguien más que puede ayudarlo en su vida. Espero que estos consejos puedan ayudarte a valorar el tiempo que tenemos, las cosas que quieres hacer y sobre todo que aún cuando las cosas parecen complicadas siempre hay un amanecer. Es increíble pensar que vivimos 3 años así, ahora casi no se recuerdan

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